Recuerda: Un diagnóstico no es una etiqueta para limitar a tu hijo, es una brújula para entender cómo navega el mundo y ofrecerle los apoyos que necesita.
La detección temprana es la herramienta más poderosa que tenemos. Según la AEP y el CDC, hay señales claras a partir de los 18 meses que nos indican que el desarrollo social o comunicativo necesita evaluación.
Si observas varias de estas conductas de forma constante, consulta con tu pediatra para realizar el cuestionario M-CHAT:
La neurodiversidad es parte de la experiencia humana. Tu hijo es el mismo niño maravilloso hoy que ayer, solo que ahora tienes más pistas sobre su mapa mental.